IPS lunes, 03 de octubre de 2011
Las piernas de Kobina están llenas de cicatrices. Se las ha hecho caminando por las playas de Sekondi, en el sudoeste de Ghana, y trepando en las piraguas para poder vender un poco de agua o naranjas frescas a los pescadores que trabajan en la costa. (907 palabras) - Por Paul Carlucci y Sam Mark Essien

Kobina (derecha), de 10 años, y Comfort Essuman (izquierda), de 12, venden comida en la playa de Sekondi. Credit: Sam Mark Essien/IPS
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